The Automatic Tour 2025 – Crónica desde el Movistar Arena (WiZink Center)

The Lumineers conquistaron Madrid con un show inolvidable
El pasado 3 de mayo, Madrid vivió una noche mágica con The Lumineers como protagonistas. La banda estadounidense, una de las referencias más importantes del folk-pop alternativo contemporáneo, ofreció el segundo de sus dos conciertos en España dentro de su Automatic Tour 2025.
Tras su paso por Bilbao, el Movistar Arena (WiZink Center) tembló durante una noche de emoción, gritos y felicidad.
Aunque solo habían pasado un par de años desde su última visita, la energía y entrega de los fans hacían notar que la espera se había hecho eterna. Más de 15.000 personas corearon, bailaron y vibraron durante las 30 canciones que compusieron el setlist de la noche.

Michael Macargi abrió la noche con folk de autor y calidez
Aunque el concierto comenzaba oficialmente a las 21:00, a las 19:45 en JALEO! ya estábamos dentro del recinto, rodeadas de fans con looks cowboy-bohemios —nosotras con largas faldas blancas— y con la emoción a flor de piel.
Sobre el escenario, Michael Macargi, cantautor estadounidense elegido como telonero, se ganó rápidamente al público con canciones biográficas, íntimas y sinceras.
Temas como Scared To Start sirvieron para calentar las voces de miles de fans listos para el espectáculo principal.
The Lumineers encienden Madrid desde la primera nota
El Movistar Arena estalló cuando se apagaron las luces y sonaron los acordes de Sirius, el icónico tema instrumental de The Alan Parsons Project. Entre vítores ensordecedores, la banda apareció sobre el escenario.
Con Wesley Schultz (voz principal) y Jeremiah Fraites (batería) al frente, acompañados por Stelth Ulvang, Reverend Brown, Lauren Jacobson, Byron Isaacs y Brandon Miller, The Lumineers se adueñaron del escenario en forma de flecha, moviéndose con naturalidad y cambiando de instrumentos como si lo único que importara fuera seguir haciendo música.
El público, completamente entregado, respondió desde el primer tema. Flores caían a los pies del cantante durante Flowers In Your Hair, en una especie de bienvenida colectiva:
«Everyone was on our side, then we grew a little and romanticized the time I saw flowers in your hair…»

Momentos inolvidables del concierto de The Lumineers en Madrid
Durante más de dos horas y media, el Movistar Arena fue el escenario de un espectáculo que no dejó a nadie indiferente.
Estos fueron algunos de los momentos más memorables de la noche:
- A.M. RADIO: La pista y las gradas se llenaron de linternas encendidas que se movían al compás de la música.
- Ho Hey: Este himno generacional hizo temblar literalmente el recinto, con miles de voces cantando y saltando al unísono.
- Sleep On The Floor: Wesley Schultz se volvió loco, se lanzó al público, cruzó la pista de lado a lado y saltó dos barricadas.
- Charlie Boy: Invitaron a Michael Macargi a unirse a ellos en el escenario.
- Ophelia: Probablemente la canción más esperada de la noche, hizo que todo el recinto se pusiera a bailar sin freno.
- Big Parade: Aprovecharon esta canción para presentar, uno a uno, a todos los miembros de la banda, cada cual más peculiar, encantador y talentoso.
- Boots of Spanish Leather: Una preciosa y sorprendente versión del clásico de Bob Dylan, como homenaje a España.
🎸 Y el broche de oro llegó con Stubborn Love:
Stelth Ulvang, descalzo y con su guitarra, bajó del escenario, cruzó la pista y escaló hasta las gradas extensibles, cerrando el show bailando y cantando entre los fans.
Un final épico para un concierto que ya es historia para muchos de los presentes. Un gesto que resume la filosofía de The Lumineers: hacer música no solo para ser escuchada, sino para sentirla, compartirla y vivirla.

The Lumineers se despiden de España… ¿por ahora?
Con este concierto en Madrid, The Lumineers se despiden temporalmente de su público español dentro de su The Automatic Tour 2025, pero todo apunta a que no tardaremos en volver a verlos por aquí.
La conexión con sus fans en España sigue más viva que nunca, y si algo dejó claro esta noche es que la banda se mantiene fiel a su esencia: cercana, emocional y auténtica.




